Invitación
¿Puedo pedirle que preste atención a:
la lectura diaria del Evangelio?
Esta invitación tiene por objeto hacerle partícipe de la alegría del Evangelio.
Todos, sin excepción,
pueden experimentar esa alegría abriendo su corazón
a la acción sanadora de la palabra de Dios.
Disponible cada dias
Consideración:
Las opiniones sobre Jesús están divididas. Podemos distinguir tres grupos: algunos ven en él al profeta, el nuevo Moisés, el nuevo legislador. Otros, de inspiración más nacionalista, ven en él al descendiente del rey David, el Mesías que fundará un nuevo reino. Otros, en cambio, se escandalizan por el origen humilde de Jesús: el profeta, el Mesías, no puede proceder de un pueblo insignificante de Galilea.
Esto nos invita a reflexionar: ¿vemos a Dios, nos encontramos con Dios, allí donde de repente se manifiesta? ¿Lo vemos en las circunstancias cotidianas de la vida, en el camino, donde no lo esperamos? Se puede perder el encuentro con Dios al ir a buscarlo demasiado lejos.
PRIMERA LECTURA Jer. 11, 18-20
Era inocente como un cordero llevado al matadero.
Del profeta Jeremías
Cuando el Señor Dios me advirtió, entonces lo comprendí;
en verdad, me has mostrado sus planes.
Yo era inocente,
como un cordero llevado al matadero;
no sospechaba lo que tramaban contra mí:
«Derribaremos el árbol en su plenitud.
Lo expulsaremos de la tierra de los vivos,
para que su nombre ya no sea mencionado».
Señor, Dios de los ejércitos,
tu juicio es justo,
Tú escudriñas el corazón y los riñones.
Muéstrame, pues, cómo te vengas de ellos;
pues he puesto mi causa en tus manos.
INTERLUDIO Sal . 7, 2-3, 9bc-10, 11-12
Señor, Dios mío, a ti acudo.
Señor, Dios mío, a ti acudo,
líbrame de mis perseguidores.
De lo contrario, los leones me arrastrarán,
me despedazarán sin que haya salvación.
Hazme justicia según lo que merezco,
pues no soy culpable.
Acaba con la injusticia, confirma la justicia,
Dios justo, que conoces los corazones.
El escudo que me cubre es Dios,
Él protege los corazones sinceros.
Él es un juez justo,
un Dios siempre amenazante.
VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO Sal. 51(50), 12a, 14a
Crea en mí un corazón puro, Dios mío,
devuélveme la riqueza de tu bendición.
EVANGELIO Jn 7,40-53
¿Acaso el Mesías viene de Galilea?
Del santo evangelio de nuestro Señor Jesucristo según Juan
Al oír las palabras de Jesús,
algunos del pueblo dijeron:
«Este es, en verdad, el profeta».
Otros decían:
«Es el Mesías».
Otros, en cambio, objetaban:
«¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?
¿No dice la Escritura
que el Mesías vendrá de la estirpe de David
y de Belén, el pueblo donde vivió David?»
Así se produjo, pues, una división entre el pueblo a causa de Él.
Algunos de ellos querían prenderlo,
pero nadie le puso la mano encima.
Cuando, pues, los siervos
regresaron junto a los sumos sacerdotes y los fariseos,
estos les preguntaron:
«¿Por qué no lo habéis traído?»
Los servidores respondieron:
«Nunca nadie ha hablado como este hombre».
A lo que los fariseos dijeron:
«¿Acaso también vosotros os habéis dejado engañar?
¿Acaso alguno de los gobernantes
o de los fariseos ha creído en Él?
«Esa gente, sí,
que no conoce la Ley,
¡malditos sean!»
Pero uno de su círculo, Nicodemo,
que antes había acudido a Jesús, comentó:
«¿Acaso nuestra Ley condena a alguien
sin antes interrogarlo y averiguar lo que hace?»
Le respondieron:
«¿Acaso tú también eres de Galilea?
Investiga y verás
que de Galilea no sale ningún profeta».
Entonces cada uno se fue a su casa.
Laudato Si
Encíclica de
EL PAPA FRANCISCO
Sobre el cuidado de la casa común
La luz que ofrece la fe
63. Si tenemos en cuenta la complejidad de la crisis ecológica
y sus numerosas causas, deberíamos reconocer que las
soluciones no pueden provenir de una única forma de interpretar
y transformar la realidad. También es necesario recurrir
a las diversas riquezas culturales de los pueblos, al arte
y a la poesía, a la vida interior y a la espiritualidad. Si realmente se quiere construir una
ecología que nos permita restaurar todo lo que
hemos destruido, no se debe descuidar ninguna rama de la ciencia ni
ninguna forma de sabiduría, ni tampoco la de la
religión con su propio lenguaje. Además, la Iglesia católica está abierta al
diálogo con el pensamiento filosófico, lo que le permite establecer diversas
síntesis entre fe y razón. En lo que respecta a las cuestiones sociales, esto se
puede constatar en el desarrollo de la doctrina social de la Iglesia, llamada a
enriquecerse constantemente a partir de los nuevos desafíos.
Continuará…
Todos los días a las 2 am
El texto bíblico de esta edición está tomado deLa Nueva Traducción de la Biblia,
©Sociedad Bíblica Neerlandesa 2004/2007.
Reflexiones extraídas de Sugerencias litúrgicas para los días de la semana y los domingos
Laudato Si. Traducción oficial al español