Los santos Nereo y Aquileo son dos mártires romanos del siglo V. Se les conmemora conjuntamente el 12 de mayo.
Invitación
¿Puedo llamar su atención sobre
la lectura diaria del Evangelio?
Esta invitación tiene por objeto hacerle partícipe de la alegría
del Evangelio. Todos, sin excepción,
pueden experimentar esa alegría abriendo su corazón
a la acción sanadora de la palabra de Dios.
Consideración
El carcelero sabe lo que le espera y quiere suicidarse. Al ver a Pablo y Silas, de repente se da cuenta de que quizá aquí esté actuando la mano de Dios: la situación es tan extraña que no puede ser de otra manera. Gracias a la comprensión que Pablo y Silas le transmiten, su inquietud y su miedo desaparecen. Experimenta un cambio radical. Ha conocido a Jesús, se bautiza y, por ello, es acogido junto con su familia en la comunidad eclesial. Es su situación desesperada la que le ha llevado a Jesús. En los momentos en que perdemos el equilibrio por los acontecimientos de nuestra vida, experimentamos cómo Él nos sostiene.
PRIMERA LECTURA Hechos 16, 22-34
Creed en el Señor Jesús, y seréis salvos vosotros y vuestras familias.
De los Hechos de los Apóstoles
En aquellos días, la multitud de Filipos
se abalanzó sobre Pablo y Silas,
y los magistrados ordenaron
que les arrancaran la ropa
y los azotaran con varas.
Después de haberles infligido una buena cantidad de golpes,
los arrojaron a la cárcel
y ordenaron al carcelero
que los vigilara con rigor.
Ante esta orden expresa,
el carcelero los metió en la mazmorra interior
y les encadenó los pies.
Hacia la medianoche,
Pablo y Silas estaban orando y cantando alabanzas a Dios,
mientras los presos los escuchaban.
De repente se produjo una sacudida tan violenta
que la prisión tembló hasta sus cimientos.
Al instante se abrieron todas las puertas
y se soltaron los grilletes de todos los presos.
El carcelero se despertó sobresaltado,
y al ver que las puertas de la cárcel estaban abiertas,
desenvainó su espada
y quiso suicidarse,
porque pensaba que los presos habían escapado.
Pero Pablo gritó en voz alta:
«No te hagas daño,
todos seguimos aquí».
El hombre pidió entonces una luz,
se apresuró a entrar
y, temblando, se postró a los pies de Pablo y Silas.
Los condujo fuera y dijo:
«Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?»
Ellos respondieron:
«Cree en el Señor Jesús,
y serás salvo tú y tu casa».
Entonces les anunciaron la palabra del Señor
a él y a todos los de su casa.
Aún en aquella hora de la noche los llevó consigo
y les lavó las heridas.
Inmediatamente después fue bautizado con todos los suyos.
Los llevó a su casa
y les sirvió una comida,
alegre porque ahora él y toda su familia creían en Dios.
INTERLUDIO Sal . 138(137), 1-2a, 2bc-3, 7c-8
Siempre es tu mano extendida mi salvación, Señor.
o:Aleluya.
Quiero alabarte, Señor, con todo mi corazón,
porque has escuchado mis súplicas.
Canto ante ti y ante todos los ejércitos celestiales
y me postraré, inclinado ante tu santuario.
Te alabo por tu bondad y tu fidelidad,
pues has cumplido sin medida tu promesa.
Cuando clamé a ti, siempre me has respondido,
siempre me has dado nuevas fuerzas.
Tu mano extendida es siempre mi salvación:
el Señor lleva a buen término todo lo que emprendo.
Tu bondad, Señor, perdura sin fin;
¡no te olvides de la obra de tus manos!
ALELUYA
Aleluya.
Cristo resucitó de la tumba
y se convirtió en Luz para todos
a quienes redimió con su sangre.
Aleluya.
EVANGELIO Jn 16, 5-11
Si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros.
Del santo evangelio de nuestro Señor Jesucristo según
Juan
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Ahora voy a Aquel que me ha enviado,
y ninguno de vosotros me pregunta:
“¿A dónde vas?”
«Porque os he dicho esto, vuestro corazón está lleno de tristeza.
Sin embargo, os digo la verdad:
os conviene que yo me vaya;
porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros.
«Pero ahora que me voy, yo os lo enviaré.
«Cuando venga,
él convencerá al mundo
de lo que es el pecado, la justicia y el juicio:
de lo que es el pecado, porque no creen en mí;
de lo que es justicia,
porque voy al Padre, de modo que ya no me veréis;
de lo que es juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado».
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Laudato Si
Encíclica de
el Papa Francisco
Sobre el cuidado de nuestra casa común
113. Por otra parte, parece que la gente ya no cree en un futuro feliz,
ya no confía ciegamente en un futuro mejor,
partiendo de la situación actual del mundo y de las capacidades técnicas.
Se están dando cuenta de que el progreso de la
ciencia y la tecnología no equivale al progreso de la humanidad
y de la historia, y sospechan que hay otros caminos hacia un futuro feliz.
A pesar de ello, tampoco pueden imaginarse que renuncien a las posibilidades que ofrece la tecnología.
La humanidad ha cambiado profundamente y la acumulación de innovaciones continuas
conduce a una superficialidad fugaz. Nos resulta difícil recuperar la profundidad en la vida.
Si la arquitectura refleja el espíritu de una época,
entonces las megaestructuras y las viviendas construidas en serie expresan el espíritu
de la tecnología globalizada, en la que la novedad constante de los productos se une a un
aburrimiento opresivo. No nos resignemos a esto y no dejemosde cuestionarnos
los fines y el sentido de todo.
De lo contrario, no haremos más que legitimar el estado de las cosas
y necesitaremos más sustitutos para soportar el vacío.
Continuará
Todos los días a las 2 am
El texto bíblico de esta edición está tomado deLa Nueva Traducción de la Biblia,
©Sociedad Bíblica Neerlandesa 2004/2007.
Reflexiones de Sugerencias litúrgicas para los días de la semana y los domingos
Laudato Si. Traducción oficial al español