http://kerkengeloof.wordpress.com

Sábado de la séptima semana de Pascua

Invitación

¿Puedo pedirle que preste atención a
la lectura diaria del Evangelio?

Esta invitación tiene por objeto hacerle partícipe de la alegría del Evangelio.
Todos, sin excepción,
pueden experimentar esa alegría abriendo su corazón
a la acción sanadora de la palabra de Dios.

Disponible todos los días

Consideración
El final de los Hechos plantea muchos problemas. Es, sin duda, un final muy abrupto para un libro. ¿Acaso Lucas no sabe nada del martirio de Pablo? La respuesta podría estar relacionada con la intención de Lucas. Él no escribe sobre Pedro o Pablo, sino sobre la difusión de la buena nueva. Desde el principio sabemos que ese mensaje se difunde desde Jerusalén. Atraviesa Samaria, Galilea, Siria, Chipre, Asia Menor y continúa hacia Grecia hasta llegar a Roma. Roma es el centro del Imperio. Allí convergen todos los caminos. De allí parten también todos los caminos. «Hasta los confines de la tierra», también hasta nuestras tierras. Visto así, el libro de Lucas concluye en Roma. Al mismo tiempo, el final deja aún más claro que ese mensaje continúa, aunque los mensajeros estén encadenados. Nada puede detener el mensaje.

PRIMERA LECTURA                   Hch 28, 16-20.30-31
Pablo permaneció en Roma y predicó allí el Reino de Dios.

De los Hechos de los Apóstoles

Al llegar a Roma, se le concedió a Pablo
vivir por su cuenta con el soldado que lo custodiaba.
Tres días después, convocó a los principales judíos.
Cuando se reunieron, les dijo:
«Hermanos,
aunque no he hecho nada contra nuestro pueblo
ni contra las costumbres de nuestros antepasados,
he sido entregado desde Jerusalén
como prisionero a los romanos.
Estos, tras interrogarme, querían ponerme en libertad,
porque no había cometido nada que mereciera la pena de muerte.
«Pero como los judíos se opusieron a ello,
me vi obligado a apelar al emperador,
aunque no
como si tuviera alguna queja contra mi pueblo.
«Esa es, pues, la razón
por la que pedí veros y dirigirme a vosotros.
«Es por la esperanza de Israel
por lo que llevo estas cadenas».

Durante dos años completos permaneció Pablo allí en una casa alquilada por él mismo,
y recibía a todos los que acudían a él.
Predicaba el Reino de Dios
e instruía en la doctrina del Señor Jesucristo
con toda franqueza,
sin ningún impedimento.

INTERLUDIO                        Sal. 11(10), 5, 6, 8

Dios es justo, ama la justicia,
los justos le verán.

El Señor en su santo templo,
el Señor, Él está entronizado en el cielo.
Sus ojos miran hacia nosotros,
su mirada escudriña a los hombres.

Él distingue a los buenos y a los malos,
odia a quienes aman la injusticia.
Porque Dios es justo, ama la justicia,
los justos le verán.

ALELUYA                        Jn 16, 7 y 13

Aleluya.
«Yo os enviaré al Espíritu de la verdad», dice el Señor,
«y Él os guiará a la verdad plena».
Aleluya

EVANGELIO                  Jn  21, 20-25
Este es el discípulo que ha escrito esto, y su testimonio es verdadero.

Del santo evangelio de nuestro Señor Jesucristo según
Juan

En aquel tiempo,
cuando Pedro se volvió, vio
que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba;
el mismo que durante la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús
y le había dicho:
«Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
Al verlo, Pedro preguntó a Jesús:
«¿Y qué será de él?»
A lo que Jesús le respondió:
«Si quiero que permanezca hasta que yo venga,
¿qué te importa a ti?
¡Tú sí que debes seguirme!»
Así surgió entre los hermanos el rumor
de que aquel discípulo no moriría.
Pero Jesús no le había dicho que no moriría,
sino:
«Si quiero que él permanezca hasta que yo venga,
¿qué te importa a ti?

Este es el discípulo
que da testimonio de estas cosas y las ha escrito,
y sabemos que su testimonio es verdadero.
Hay muchas otras cosas que hizo Jesús.
Pero si se describieran una por una,
en mi opinión, ni siquiera el mundo entero
sería lo suficientemente grande para los libros que habría que escribir.

__________________________________________________________________________________

Laudato Si

Encíclica de

EL PAPA FRANCISCO

Sobre el cuidado de la casa común

La necesidad de proteger el trabajo
124. En cualquier proyecto de ecología integral que no excluya al ser humano, es
indispensable incluir el valor del trabajo, que el santo
Juan Pablo II desarrolló con tanta sabiduría en su encíclica Laborem exercens.
Recordamos que, según el relato bíblico, Dios colocó al hombre en el jardín recién creado (cf. Génesis 2, 15)
no solo para que se ocupara del cuidado de lo que allí había (cuidar), sino también para que trabajara en él,
a fin de que diera fruto (cultivar). Los trabajadores
y los artesanos «mantienen los bienes de este mundo» (Eclo 38, 33).
La intervención humana que favorece un desarrollo sensato de la
creación constituye la forma más adecuada de cuidar de ella.
Esto implica también que el hombre se convierte en un instrumento de Dios para
ayudar así a que las posibilidades que Él mismo ha puesto en las cosas
salgan a la luz: «El Señor hace que la tierra produzca hierbas medicinales
y un hombre sensato no las desdeña» (Sir. 38, 4).

Continuará
Todos los días a las 2 am

 

El texto bíblico de esta edición está tomado deLa Nueva Traducción de la Biblia,
©Sociedad Bíblica Neerlandesa 2004/2007.

Reflexiones extraídas de Sugerencias litúrgicas para los días de la semana y los domingos
Laudato Si. Traducción oficial al español
_____________________________________________________________________________

Geef een reactie

Ontdek meer van KERK en GELOOF/CHURCH and FAITH

Abonneer je nu om meer te lezen en toegang te krijgen tot het volledige archief.

Lees verder