http://kerkengeloof.wordpress.com

Miércoles – Santos Marta, María y Lázaro, amigos del Señor

Invitación

¿Podría prestarle atención a lo siguiente:
la lectura diaria del Evangelio?

Esta invitación tiene por objeto hacerle partícipe de la alegría
del Evangelio. Todos, sin excepción,
pueden experimentar esa alegría abriendo su corazón
a la acción sanadora de la Palabra de Dios.

Disponible todos los días.

Consideración

Si nuestra alma es una casa, en ella deben vivir también dos mujeres. Una se sentará a los pies de Jesús para escuchar su palabra; la otra le servirá, para que Él pueda alimentarse. María es el signo de la paz en Cristo, de la oración y la lectura; Marta es la acción mediante la cual el hombre se esmera por Cristo. Mientras Cristo sea pobre y recorra el mundo con hambre y sed, ambas mujeres deben encarnarse en una misma persona. La acción y la contemplación nunca pueden separarse. (Adelbert de Rievaulx)

PRIMERA LECTURA                    1  Jn 4, 7-16

Si nos amamos unos a otros, Dios habita en nosotros.

De la primera carta del santo apóstol Juan

Amigos,

Amémonos unos a otros,
pues el amor proviene de Dios.
Todo aquel que ama es hijo de Dios,
y conoce a Dios.
El que no ama no conoce a Dios,
porque Dios es amor.
Y el amor que es Dios,
se ha manifestado entre nosotros,
al enviar a su Hijo único al mundo,
para traernos la vida.
En esto consiste el amor:
no es que nosotros hayamos amado a Dios,
sino que Él nos ha amado,
y ha enviado a su Hijo
para que, mediante el sacrificio de su vida,
borre nuestros pecados.

Amigos,
si Dios nos ha amado tanto,
también nosotros debemos amarnos unos a otros.
Nadie ha visto jamás a Dios,
pero si nos amamos unos a otros,
Dios habita en nosotros,
y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
Esta es la prueba de que permanecemos en Él,
tal como Él permanece en nosotros:
que nos ha hecho partícipes de su Espíritu.
Y nosotros hemos visto y damos testimonio
de que el Padre ha enviado a su Hijo
para que sea el Salvador del mundo.
Si alguien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios,
Dios habita en él y él habita en Dios.
Así hemos conocido el amor que Dios nos tiene,
y creemos en él.
Dios es amor: quien permanece en el amor,
permanece en Dios y Dios está con él.

CÁNTICO INTERMEDIO             Sal. 34(33), 2-3, 4-5, 6-7, 8-9, 10-11

Fijaos y observad cuán misericordioso es el Señor.

Alabaré al Señor cada día,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi espíritu se enorgullece del favor del Señor,
que se regocije todo aquel que lo oiga.

Glorificad al Señor conmigo,
y adoremos juntos su Nombre con un solo corazón.
Acudí al Señor y Él me escuchó,
me ha salvado de todo lo que temía.

Confía en Él y serás feliz,
pues Él no os defraudará.
A quienes claman en la angustia, el Señor los escucha
y los libra de su aflicción.

El ángel de Dios les rodea con un muro de protección,
para proteger a todo aquel que teme a Dios.
Fíjate y observa cuán misericordioso es el Señor,
feliz es aquel que busca su salvación en Él.

Honrad al Señor, vosotros que os habéis consagrado a Él,
pues quien le honra nunca pasará necesidad.
Los ricos se han vuelto pobres y necesitados,
los que acuden al Señor nunca carecerán de nada.

EVANGELIO     Juan    11, 19-27

Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.

Del santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según
Juan

En aquellos días,
muchos judíos habían acudido a Marta y María
para consolarlas por la pérdida de su hermano.
En cuanto Marta oyó que Jesús se acercaba,
salió a su encuentro;
María, sin embargo, se quedó en casa.
Marta le dijo a Jesús:
«Señor, si hubieras estado aquí,
mi hermano no habría muerto.
Pero incluso ahora sé
que, pidas lo que pidas a Dios,
Dios te lo concederá».
Jesús le dijo:
«Tu hermano resucitará».
Marta respondió:
«Sé que resucitará,
en la resurrección del último día».
Jesús le dijo:
«Yo soy la resurrección y la vida.
«Quien cree en mí vivirá,
aunque haya muerto,
y todo aquel que vive creyendo en mí
no morirá jamás.
«¿Crees esto?»
Ella le dijo:
«Sí, Señor,
creo firmemente que tú eres el Mesías,
el Hijo de Dios que viene al mundo».

_________________________________________________________

Laudato Si

Encíclica de

EL PAPA FRANCISCO

Sobre el cuidado de la casa común

191. Cuando surgen estas cuestiones, algunos reaccionan acusando a los demás de
querer frenar de manera irracional el progreso y el desarrollo humanos. Pero debemos
convencernos de que ralentizar un determinado ritmo de producción y
de consumo puede dar cabida a otra forma de progreso
y desarrollo. Los esfuerzos por un uso sostenible
de los recursos naturales no son un gasto inútil,
sino una inversión que, a medio plazo, puede ofrecer otros beneficios económicos.
Si no somos miopes, podremos descubrir
que la diversificación hacia una producción más innovadora y con menor impacto en
el medio ambiente puede resultar muy rentable. Se trata de abrir el camino a
diferentes posibilidades que no impliquen frenar la creatividad humana
y su sueño de progreso, sino más bien canalizar esta energía de una manera nueva.

.

Continuará
Todos los días a las 2 am

El texto bíblico de esta edición procede de«De Nieuwe Bijbelvertaling»,
©Nederlands Bijbelgenootschap 2004/2007.

Reflexiones extraídas de «Sugerencias litúrgicas para los días laborables y los domingos»
Laudato Si. Traducción oficial al español

Geef een reactie

Ontdek meer van KERK en GELOOF/CHURCH and FAITH

Abonneer je nu om meer te lezen en toegang te krijgen tot het volledige archief.

Lees verder